El riesgo sabe al pan de los putos

Obra: Trinidad, partitura escénica a partir de un crimen de odio

Por Juan Carlos Araujo- Muestra Crítica 2021

Fotos: José Jorge Carreón / Raúl Kigra / Gloria Minauro

Foto en portada: Raúl Kigra

El primer estímulo que recibe el espectador al entrar al Escenario Comunitario de la Muestra Nacional de Teatro para ver Trinidad, partitura escénica a partir de un crimen de odio, es la música electrónica que suena mientras los actores Dennys Vindel, Óscar Daniel Sotelo y Juan Carlos Embriz preparan gustosamente pan que será horneado en tiempo real.

Frente a la gradería se ha dispuesto una variedad de elementos que serán utilizados como sombreros típicos del estado de Guerrero, guantes de box y unas cajas que contienen zapatillas rojas de tacón, como las que utilizó Dorothy en el Mago de Oz. El ambiente es de fiesta, alegre, quizá el mismo que había en el Bar La Rumba el 16 de junio de 2018, día en que Roberto Vega, Carlos Uriel López Gonzalez y Rubén Estrada, tres hombres homosexuales habitantes de Taxco, fueron brutalmente asesinados por su orientación sexual.

Foto: José Jorge Carreón

Escrita por Hugo Salcedo y el también director Juan Carlos Embriz, Trinidad, partitura escénica a partir de un crimen de odio es una propuesta de teatro documental, donde las historias de vida de los tres actores participantes, todos ellos homosexuales fuera del clóset, y las de los tres hombres aniquilados a mano del crimen organizado se entremezclan. El discurso que se plantea es que cualquier miembro de la comunidad LGBTTTIQ + podría haber sido Roberto, Uriel o Rubén, cualquier persona queer que se atreve a ser si misma sin miedo, podría ser asesinada en Taxco, en Guerrero, en la Ciudad de México, en el mundo.

La dramaturgia está conformada por una serie de cuadros escénicos que combinan videos y audios documentados durante la investigación, a los que se suman elementos más performáticos como el cocinar en vivo, la construcción al momento de una maqueta de Taxco, o el buscar la participación del público antes de la tercera llamada con una discusión sobre la importancia del número tres en el inconsciente colectivo que desemboca en referencias a los sobrinos del Pato Donald o a la película de Los Tres Huastecos de Pedro Infante. Los actores pintan con gis la amplia gama de sobrenombres peyorativos que una parte de nuestra sociedad asigna a los homosexuales varones. Lo anterior se vincula con una anécdota relatada frente al público por Juan Carlos Embriz donde su madre lo regañó duramente por su forma de hablar “como puto”. También se enlaza con un audio en el que la madre de una de las víctimas habla del modo en que su hijo tenía que lidiar con su orientación en una comunidad conocida por su conservadurismo.

Foto: Gloria Minauro

El resultado es desequilibrado, ya que la potencia de gran parte de las escenas, como la arriba descrita, no es constante. Ejemplo de ello está en la referencia a De Repente el Verano, de Tennessee Williams, donde se incluyen fragmentos de la película estelarizada por Elizabeth Taylor y Catherine Hepburn. El recurso, más que apoyar la narrativa, la empantana. Otra debilidad es la referencia a la ciudad de Taxco con ayuda de pequeños bloques blancos de cartón y gis para delinear un par de calles y el video de un taxi que circula por la ciudad, que se enfoca en exceso en aspectos geográficos y arquitectónicos y no en la idiosincrasia que impera en una comunidad en la que los crímenes de odio suceden.

Se dice durante la obra que hacer pan es riesgoso: riesgo significa la posibilidad de la desgracia. Son tres los riesgos que se ponen al descubierto durante Trinidad, partitura Escénica a partir de un crimen de odio. El primero fue el que tomaron las víctimas al decidir no pagar la “cuota” que se les imponía por parte de los delincuentes que intentaron coercionarlos. El resultado fueron tres cuerpos abandonados sobre la carretera federal México-Acapulco, en el tramo Taxco-Cuernavaca.
El segundo riesgo lo corren los actores. Durante la representación, el concurso Miss Gay de Guerrero se lleva a cabo. Dennys, Óscar Daniel y Juan Carlos bailan Vogue en tacones rojos y mangas de los colores del orgullo. Nails, Hair, Hips, Heels de Todrick Hall, canción que ha adquirido gran importancia dentro de la comunidad queer del mundo a manera de himno. Se escucha especialmente en el ámbito drag. No son grandes bailarines, no les es fácil entregarse por completo al baile popularizado en los balls de Nueva York. Se tienen que enfrentar a sus propias limitantes en el escenario. Al ser ellos mismo quienes están en escena, no interpretando a personajes, sino asumiendo sus propias realidades en este ejercicio de equivalencias con los tres asesinados, Dennys Vindel, Óscar Daniel Sotelo y Juan Carlos Embriz se exponen como si se tratara de una propuesta más cercana al biodrama que al teatro documental, lo que exhibe sobre el escenario sus fortalezas y áreas de oportunidad.

Foto: José Jorge Carreón

El tercer riesgo está en el montaje mismo. Lanzar una moneda a una cubeta puede suceder o no, el pan se podría quemar o también podría salir mal el café que preparan en escena. Es en este tercer riesgo declarado que los errores de trazo, ritmo o incluso de memoria durante la función llegan a entorpecer la totalidad. Si embargo son las incertidumbres y los retos lo que conforma la esencia viva del teatro.

Los dueños de la panadería El Sur en Taxco fueron víctimas de un asesinato, pero también del rechazo de una sociedad que no deseaba comer sus productos, pues era “el pan de los putos”. “Pude haber sido yo”, mencionan hacia el final, mientras dejan caer en el escenario escombro real del lugar donde Uriel, Roberto y Rubén fueron encontrados. En el polvo que se levanta, en la cara de dolor que expresan Juan Carlos, Dennys y Oscar Daniel, mientras las piedras caen, en el silencio absoluto que quedó en el Escenario Comunitario de la Muestra Nacional de Teatro tras el hecho, es que el mensaje alcanza su contundencia.

Foto: Raúl Kigra

A pesar de grandes avances en cuestión de derechos básicos como el matrimonio o el reconocimiento legal al cambio de género para las personas trans, la homofobia aun impera fuertemente en este país, ya sea en un grito ignorante en un estadio de futbol, en el rechazo de una madre o en una bala en la cabeza. Pude haber sido yo… o mi mejor amigo… o mi esposo. Pude haber sido yo.