Low Cost: afectividad ambiental y crisis ecológica mundial

Obra: Low Cost

Por Edwin Sarabia – Muestra Crítica 2021

Fotos: José Jorge Carreón/Raúl Kigra

Foto en portada: Gloria Minauro

Vivimos tiempos de preguntas fuertes y respuestas débiles. Momento donde la constante es el destierro de la esperanza y los sueños. Además, cargamos sobre nuestros hombros una crisis ecológica de dimensiones planetarias que cuestiona nuestra existencia. Cabría preguntarnos ¿de que estará hecho nuestro futuro común? Low Cost Paisaje escénico #1 sobre la crisis climática, dramaturgia y dirección de Laura Uribe, se presentó en el marco de la 41 Muestra Nacional de Teatro en el foro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque.

La obra resulta en un producto estético interdisciplinario, que busca generar reflexiones en torno del cambio climático y la crisis ecológica mundial. La tesis general que la anima es contundente: coexistimos en un mundo insostenible en términos de responsabilidad y afectividad ambiental. Un mundo herido por el sistema capitalista en fase neoliberal y cuyo futuro peligra derivado de un acelerado desarrollo irresponsable, que pone énfasis en el consumismo y goce personal.

Foto: José Jorge Carreón

 

El contexto pandémico actual, sustentado en un desequilibrio  de las interacciones ecológicas, nos ha asestado un golpe de realidad que al parecer los grandes capitales no están dispuestos a reconocer: poner el desarrollo económico por encima de todo lo demás nos podría llevar a un cataclismo que está cambiando la vida tal como la conocemos ahora, como ocurrió con el COVID 19.

Los elementos presentados mediante una poética visual sugerente logran construir un pastiche escénico dentro de un lienzo complejo, con unidad temática: paisajes visuales, sonoros, instalaciones, conferencias performáticas y danza. Rizoma interconectado de simbolismos que se superponen y colisionan de forma vertiginosa. Destaca el preciso trabajo actoral y la presencia escénica de Antonio Salinas, quien durante más de cuarenta y cinco minutos ejecuta un monólogo que mantiene al público expectante.

Foto: Raúl Kigra

Hay un exceso de cifras que fluyen de manera anárquica, más por la necesidad de decir que resultado de una poética ponderada: “doscientos treinta mil vuelos se interconectan en veinticuatro horas, ciento ocho activistas han sido asesinados en México en los últimos diez años, de los cuales ochenta y dos son indígenas, la temperatura del planeta aumentará para el año dos mil treinta en un grado Celsius y dos grados Celsius al dos mil cincuenta”, son algunos ejemplos de esto.

De igual manera la presentación de datos duros, autores y autoras de la deriva ambiental, supondría la configuración de un público subespecializado en este tipo de temáticas por lo intrincado del discurso narrativo en la escala particular, lo cual genera el riesgo de confundir al espectador. La pieza cae en exceso de símbolos que terminan siendo explicados por una narrativa visual que se ilustra de manera reiterada en textos proyectados en una pantalla. Esta plétora de sentidos reduce su potencia comunicativa y termina siendo redundante. La composición escénica se encuentra fragmentada, la cual permite varianzas en la disposición espacial y genera cuadros disimiles entre una transición a otra.

Foto: José Jorge Carreón

La propuesta confronta al espectador de forma directa cuestionando su modo de vida y prácticas de consumo en la escala personal; sanciona con dureza los viajes en avión, el uso de prendas sintéticas y plástico; hábitos poco amigables con el entorno definitivamente. Sin embargo, habría que aclarar que cuando hablamos de crisis ecológica global la discusión no se juega en la escala personal, sino en la estructural.

Nuestras decisiones en el consumo desde lo individual son más posturas éticas que medios para mitigar el cambio climático. La elección de no utilizar popotes o unicel no aminora de ninguna manera el calentamiento global, puesto que el motor de la crisis ecológica reside en el sistema agroalimentario mundial pues entre el 44% y 57% de los gases efecto invernadero en el mundo provienen de esta industria. Así una de las tesis principales cae en un falso debate de corrección política edulcorado. Claro, ¿Quién en su sano juicio no quisiera evitar la catástrofe ecológica mundial?

En suma, la obra habilita una discusión pertinente con respecto a tema del cambio climático, calentamiento global y crisis civilizatoria. Aspectos que resultan nodales abordados desde un lenguaje estético y la representación teatral.